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17/10/13

La civilización islámica - CULTURA

La civilización islámica
CULTURA.  La cultura islámica fue sintética, no solamente de los árabes, pues también participaron en ella otros pueblos con los que el Islam estuvo en relación (egipcios, griegos, persas, judíos, etcétera), todo bajo el aglutinante de una lengua y una religión comunes.

    A la cultura islámica se incorporaron muchos elementos de variado origen: ideas cristianas, judías y zoroástricas; formas de gobierno bizantinas y persas sasánidas; estilos y soluciones artísticas indias, persas, bizantinas (cúpula) y visigodas (arco de herradura); influencias helenísticas, particularmente en ciencia (astronomía, cartografía, medicina, álgebra, geometría) y filosofía (traducciones al árabe de los grandes maestros griegos, especialmente Aristóteles).

    La cultura árabe fue de extraordinaria importancia, ya que a través de las rutas caravaneras o directamente por Sicilia o España habría de penetrar en Europa Occidental y contribuir decisivamente a su desarrollo. Gracias a los árabes se difundieron por Europa la filosofía clásica, la numeración árabe, la pólvora, el molino de viento, el papel, la brújula, el cultivo de la naranja, el limonero, el arroz, el algodón, la caña de azúcar, etcétera. La literatura musulmana, de carácter naturalista y sensual, y con gran influencia oriental (Las Mil y Una Noches), y dentro de ella la poesía, influyó de forma importante y definitiva en el nacimiento del romance español y francés.

    El arte islámico no fue innovador, pues se limitó a tomar las técnicas y los temas de los países invadidos, pero siempre poniendo bien de relieve una característica peculiar: el gran amor a la decoración en yeserías o cerámica, que se limita a motivos vegetales, geométricos o a inscripciones, ya que su religión les prohíbe las representaciones humanas.

    El edificio típico en arquitectura es la mezquita, en la que destacan los minaretes o torres para llamar a la oración. El arco más empleado es el de herradura, el lobulado y el de herradura apuntado. Son también de destacar las cúpulas, que en ocasiones adoptan formas bulbosas. Entre las mezquitas más importantes cabe destacar las de Damasco (Siria), Kairuán (Túnez), Omar (Jerusalén), Córdoba. Otros edificios notables son los palacios y los mausoleos, con patios porticados, fuentes y armoniosos jardines (Alhambra de Granada, Taj-Mahal, en Agra, India).

Fuente: Enciclopedia Tematica Lafer