La Historia en videos

Loading...

14/3/15

LA PENÍNSULA IBÉRICA.

Resultado de imagen para LA PENÍNSULA IBÉRICA.

LA PENÍNSULA IBÉRICA.  Hemos visto la evolución hacia la monarquía autoritaria de Francia e Inglaterra. Por lo que a la Península Ibérica se refiere, los cinco reinos habían dirigido sus miras hacia políticas contrapuestas.

    La Corona de Aragón había finalizado tempranamente su expansión peninsular contra el Islam: Jaime I el Conquistador ocupaba las Baleares (1229-1235) y Valencia (1238), y sus sucesores en el siglo XIV ocuparon Alicante. Aragón tenía las manos libres para embarcarse en la aventura de su expansión mediterránea. Desde finales del siglo XIII, aprovechando su desarrollo industrial, los comerciantes valencianos, catalanes y mallorquines establecen consulados mercantiles en las ciudades más importantes del Mediterráneo, en donde practican un comercio con la seda, especias y azúcar de Oriente. Se construyó una potente flota para luchar contra la rivalidad de las ciudades de Venecia, Pisa, Génova y Marsella. Los monarcas se vieron obligados, dado el apoyo que recibían de esta burguesía comercial, a consolidar, mediante el dominio político, estos logros económicos. Pedro III (hijo de Jaime I), aprovechando disputas internas en Sicilia, ocupó la isla (1282); sus sucesores corroboraron la supremacía de la Corona de Aragón en el Mediterráneo al ocupar Cerdeña (1323-1324). Poco tiempo antes, los mercenarios almogavares crearon en el corazón del Imperio Bizantino un Estado feudal, los ducados de Atenas y Neopatria (1311). Durante el siglo XIV, estas conquistas se acrecientan y se consolidan, y la Corona de Aragón continuo siendo una importante potencia político-militar en todo el Mediterráneo. La economía del reino va a ser eminentemente de carácter comercial, mientras que la castellana, por la contra, será fundamentalmente agropecuaria.

    En Castilla, Fernando III el Santo (1217-1252) logró la unificación definitiva de Castilla y León, a la vez que realizó importantes conquistas en el valle del Guadalquivir (Córdoba, Jaén, Sevilla, Cádiz). Su heredero, el príncipe Alfonso (futuro Alfonso X el Sabio), ocupa Murcia (1246), donde coincide con las tropas aragonesas. La conquista del valle del Guadalquivir - como antes había ocurrido en otras zonas de la Meseta Sur y Extremadura - permitió conceder a las Órdenes Militares, a la Iglesia y a la nobleza grandes extensiones de tierra (latifundios), que configuraron la orientación agrícola y ganadera de la economía del reino.

    Navarra está vinculada en estos momentos a las dinastías francesas de Champagne y Evreux, y mantendrá su independencia hasta el año 1512, en que será definitivamente anexionada a la Corona de Castilla.

    Portugal consolida su independencia en Aljubarrota (1385), tras derrotar a las tropas castellanas el monarca Juan I, con el que se asienta una nueva dinastía, la de Avís. Tras el triunfo de la revolución burguesa a finales del siglo XIV, Portugal va a orientarse hacia empresas marineras, que, siguiendo la costa africana, le llevarán a la India (Vasco de Gama, 1497).

    En el Sur de la Península se mantiene durante más de doscientos años el reino nazarita de Granada, hasta su definitiva conquista, en el año 1492, por los Reyes Católicos.

    El matrimonio de Isabel I de Castilla con Fernando 11 de Aragón (1469) unificó ambos reinos, y tras el dominio de Granada, la anexión de Navarra y el descubrimiento de América, España queda configurada como primera potencia europea y mundial.

Fuente: Enciclopedia Temática Lafer