La guerra de los Cien Años

La guerra de los Cien Años
Desde el año 1340 hasta el 1453, Francia e Inglaterra se enfrentaron por distintas causas. En 1485, Enrique VII estuvo en condiciones de construir una nueva monarquía relativamente estable. Como Luis XI en Francia, Enrique VII, quien reinó del 1485 al 1509, fue un excelente político y administrador.
Continuó las mejores políticas de sus antecesores, estimuló el comercio y la industria, dirigió además, un gobierno efectivo y con una buena economía. En sus veinticuatro años de reinado, Enrique estableció una nueva dinastía, los Tudor, y creó las bases para un siglo de paz y prosperidad en Inglaterra.
Los finales de la cultura medieval
Los cambios ocurridos durante los siglos XIV y XV en las políticas y estructuras de las monarquías
medievales, así como en la Iglesia se reflejaron en la cultura intelectual y artística. El redes-cubrimiento de Aristóteles mediante el contacto con los árabes condujo, en el siglo XIII, a una nueva síntesis de la visión del mundo cristiano.
Durante la primera mitad del siglo XIII surgió una nueva tradición científica basada en Aristóteles. Sin embargo, los nuevos descubrimientos causaron problemas a la teología cristiana tradicional, porque las obras de Aristóteles contradecían muchas de las opiniones aceptadas sobre la forma de organización del universo físico. A mediados de siglo, las controversias empeoraron los conflictos entre la teología y la filosofía natural de Aristóteles - tratada como una ciencia- y varios intelectuales prominentes fueron condenados como herejes.
A principio de los años 1250, un discípulo de Alberto Magno, el dominico italiano Tomás de Aquino (1 225-1 274), comenzó a crear una nueva síntesis de la filosofía cristiana que reconcilió a la tradición racionalista de Aristóteles con la revelación del cristianismo bíblico. El nuevo sistema tuvo sus defectos, la reconciliación del dogma cristiano con Aristóteles no resolvió el conflicto entre la razón y la revelación.
Como el sistema de Tomás de Aquino había ganado la aceptación de la institución eclesiástica, las
controversias intelectuales de los siglos XIV y XV adquirieron un aspecto político. Los letrados que lo atacaron se consideraron rebeldes en contra la institución. Como resultado, la mayoría de las disputas políticas dentro de la Iglesia, tuvieron un componente intelectual, porque los críticos del Tomismo se unieron en una oposición contra las autoridades establecidas. Muchas disputas produjeran una polémica literatura política que suscitó dudas acerca de la autoridad y la estructura eclesiástica. Cuando los miembros de la Iglesia solicitaron una solución al Gran Cisma a finales del siglo XIV, encontraron una amplia biblioteca con obras acerca de la naturaleza de la Iglesia y del poder papal, creadas durante las disputas anteriores.
Literatura vernácula
Durante los siglos XIV y XV, la cultura vernácula - opuesta a la cultura latina- se convirtió en el
vehículo de un importante trabajo intelectual y literario. En Inglaterra, se tradujo la Biblia al inglés y
varios autores ingleses produjeron obras de perdurable importancia literaria y linguística. Francisco
Petrarca (1304-1374) fue el primero en redescubrir la literatura romana clásica y en entender cuán
diferente era la sociedad que la produjo de la suya.
En Francia, el dialecto del norte vino a predominar con respecto al del sur debido a la cruzada de inicios del siglo XIII y al florecimiento de una cultura literaria en Burgundy en el siglo XV. La cruzada convirtió el francés del norte en el idioma de la ley y los políticos, los escritores apoyados por los duques de Burgundy escribieron obras literarias de gran popularidad. En España, el reino de Castilla se convirtió en el centro de una escuela de escritores, que copiaban estilos literarios franceses e italianos.
Sus obras hicieron del castellano la lengua literaria principal de la península ibérica.
Los finales del arte medieval
En el siglo XIII, se inició una tendencia hacia el realismo que transformó el estilo artístico. A finales del siglo XIV, se desarrolló una escuela de pintores en Flandes, que acentuó la tendencia hacia el realismo.
Este movimiento hacia la representación exacta de la realidad también fue una característica de la
escuela de pintores patrocinados por los duques de Burgundy en el siglo XV.
Masaccio (1401-¿1428?), un pintor italiano, fue el primero en reconocer que el realismo de la superficie no es suficiente, que el artista debe concebir la figura humana como un todo, colocarla en una perspectiva tridimensional, y llegar a un realismo que sacrifique los detalles del momento por la unidad orgánica. Masaccio fue el fundador de la pintura renacentista y uno de los grandes innovadores en la historia del arte. Su estilo pronto se convirtió en la base de un nuevo arte que combinaba el nuevo realismo con un fuerte contenido emocional.

Fuente: Apuntes para una historia universal
Lic. Rubén Cañedo Andalia,1 Lic. Caridad Karell Marí2

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